El sector de la construcción en Ecuador comenzó a salir de su peor etapa y en 2025 registra un repunte sostenido, según cifras del Banco Central del Ecuador (BCE). Tras dos años consecutivos de contracción —con caídas de 13,6% en 2023 y 7,8% en 2024—, la actividad muestra señales claras de recuperación y vuelve a impulsar otros indicadores económicos.
Durante el tercer trimestre de 2025, la construcción creció 6,2%, un cambio significativo frente a los resultados negativos de años anteriores. Este desempeño estuvo impulsado por más obras, mayor uso de insumos y, principalmente, por un incremento de 14,8% en las ventas, indicador clave del giro de tendencia.
La recuperación fue progresiva a lo largo del año. En el primer trimestre, el sector avanzó 1,5%, mientras que en el segundo trimestre el crecimiento se aceleró hasta 6,7%, consolidando una trayectoria positiva.
Proyecciones favorables para el cierre de 2025
Con estos resultados, las perspectivas son optimistas. Según Joan Proaño, vicepresidente de Constructores Positivos, el sector podría cerrar 2025 con un crecimiento de entre 5% y 10%, a la espera de las cifras del cuarto trimestre.
Empleo en alza y efectos sociales
La reactivación del sector también se reflejó en el empleo. Tras la caída de 2024, en 2025 el empleo en la construcción superó los 540 000 puestos, lo que representa un aumento cercano al 8% frente al año anterior.
Proaño subrayó que más empleo formal en la construcción fortalece la economía local y tiene un impacto social positivo.
Desde el enfoque productivo, el BCE reportó un crecimiento de 5,7% en el empleo de la construcción de edificios y de 7,2% en la terminación de edificaciones, además de un aumento de 9,3% en la masa salarial del segmento.
Encadenamientos productivos y crédito
La recuperación del sector impulsó a otras actividades económicas. Las importaciones de materiales de construcción crecieron 37,7%, mientras que la producción nacional de cemento aumentó 12,7% y su despacho subió 13,2%.
Asimismo, industrias vinculadas mostraron un fuerte dinamismo: las ventas de productos minerales no metálicos crecieron 18,9%, y las de metales comunes y derivados aumentaron 22,5%.
Uno de los factores clave fue el impulso al crédito hipotecario, con la reactivación del crédito Miti Miti al 4,99% y la inyección de USD 600 millones anunciada por el Gobierno, que fortalecieron las expectativas para 2026.














