Los aeropuertos internacionales de Quito y Guayaquil registran cancelaciones de vuelos con destino a Estados Unidos, principalmente hacia Nueva York, debido a la intensa tormenta de nieve y hielo que afecta a ese país desde el viernes 23 de enero de 2026. La ciudad estadounidense figura entre las más golpeadas por la ola polar que se extiende sobre gran parte del territorio.
En el aeropuerto Mariscal Sucre, en Quito, el gerente de Comunicación y Prensa de Quiport, Luis Galárraga, informó que el sábado 24 de enero se canceló un vuelo de Avianca con destino a Nueva York. Añadió que la suspensión se mantuvo para el domingo y continuará este lunes, en el vuelo previsto para las 17:20, debido a las restricciones operativas en aeropuertos estadounidenses.
La situación también afecta a Guayaquil. Mauro Freire, representante de Tagsa, empresa que administra el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, indicó que las tres aerolíneas que operan vuelos diarios hacia Nueva York cancelaron sus salidas previstas para el domingo 25 de enero.
Además, en el itinerario de vuelos internacionales aparece cancelado el vuelo de Latam programado para este lunes 26 de enero, que debía partir a las 16:30 desde Guayaquil hacia Nueva York. Las aerolíneas han informado a los pasajeros sobre la suspensión de operaciones mientras persistan las condiciones climáticas adversas en Estados Unidos.
Nueva York enfrenta bajas temperaturas extremas, acumulación de nieve y hielo, lo que ha obligado a imponer restricciones en aeropuertos y en el transporte terrestre, impactando en vuelos nacionales e internacionales, incluidos los que parten desde Ecuador.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, la tormenta invernal es considerada una de las más severas de la última década. Este domingo se reportaron apagones, carreteras intransitables y la cancelación de cientos de vuelos. En algunas zonas, las temperaturas han alcanzado hasta -41 grados centígrados.
Un total de 35 estados se encuentran en alerta, de los cuales 20 han declarado el estado de emergencia. Cerca de 700.000 personas permanecen sin servicio eléctrico y más de 200 millones de habitantes están bajo el impacto directo de la ola polar, un escenario que mantiene suspendidas las operaciones aéreas hacia varias ciudades de Estados Unidos.














