Desde inicios de febrero de 2026, la Tasa de Recolección de Basura (TRB) será cobrada a través de la planilla del agua potable en Quito, luego de que el Gobierno Nacional dispusiera que este rubro deje de constar en la factura de energía eléctrica.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, recordó este martes 27 de enero de 2026 que el cobro de esta tasa ya existía y señaló que la modificación busca garantizar la continuidad del servicio de recolección de basura, el cual no se interrumpió pese a que el Municipio dejó de percibir aproximadamente USD 12 millones correspondientes a los meses de noviembre y diciembre.
Muñoz sostuvo que el nuevo esquema cuenta con sustento técnico. De acuerdo con datos municipales, existe una correlación del 92 % entre el consumo de agua potable y la generación de residuos sólidos en los hogares.
Bajo este criterio, quien menos agua consume, menos paga, lo que, según las autoridades, apunta a un sistema más equitativo y fomenta el uso responsable de los recursos.
Del total de contribuyentes, el 88 % corresponde al sector residencial. Además, se mantienen los subsidios y exoneraciones del 50 % para personas con discapacidad y adultos mayores.
El nuevo esquema establece una aplicación progresiva y diferenciada de la tasa según el tipo de usuario. El sector residencial concentra el 88,8 % de los usuarios; el sector comercial, como tiendas y pequeños negocios, representa el 10,6 %; mientras que los sectores industrial y de uso colectivo —como mercados, casas comunales y ligas barriales— agrupan cada uno el 0,3 %.
Para facilitar la comprensión del nuevo cobro, el Municipio de Quito habilitó una calculadora digital que permite a los ciudadanos estimar el valor de la tasa de acuerdo con su consumo mensual de agua. La herramienta, denominada Simulador de la tasa de gestión de residuos, se encuentra disponible en el portal municipal.














