2 de febrero de 2026.
Laura Virginia Fernández Delgado fue elegida presidenta de Costa Rica tras alcanzar una victoria contundente en las elecciones generales celebradas el domingo 1 de febrero. La candidata del Partido Pueblo Soberano superó el umbral requerido para triunfar en primera vuelta, al obtener cerca del 48 % de los votos válidos, evitando así la necesidad de un balotaje.
Con una participación ciudadana cercana al 70 % del electorado, Fernández se impuso sobre su principal contendor, Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, quien logró alrededor del 33 % de los sufragios y reconoció su derrota al cierre de la jornada electoral.
A sus 39 años, la politóloga y exministra se convierte en una de las mandatarias más jóvenes en la historia reciente del país y en una de las pocas mujeres en ocupar la Presidencia. Su triunfo consolida la continuidad del proyecto político del gobierno saliente y refleja un giro hacia posiciones más conservadoras dentro del escenario político costarricense.
Durante la campaña, Fernández centró su discurso en el combate frontal a la inseguridad, el crimen organizado y el narcotráfico, temas que han generado creciente preocupación en la población. Entre sus principales propuestas figuran el fortalecimiento de la Policía, reformas al sistema judicial y medidas más estrictas para garantizar el orden público.
En su primer mensaje como presidenta electa, hizo un llamado a la unidad nacional y aseguró que su administración impulsará transformaciones profundas para modernizar el Estado, dinamizar la economía y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones. También planteó la necesidad de establecer acuerdos con distintas fuerzas políticas para avanzar en su agenda legislativa.
En la Asamblea Legislativa, su movimiento político obtuvo una representación significativa, lo que le permitirá impulsar parte de sus reformas, aunque deberá negociar alianzas para aprobar cambios estructurales.
Fernández asumirá oficialmente la Presidencia el próximo 8 de mayo para el período 2026–2030, en medio de altas expectativas y con el reto de enfrentar los desafíos de seguridad, empleo y estabilidad social que marcan la actualidad del país centroamericano.














