Quito, Ecuador. En una decisión calificada como histórica para la salud pública y la justicia social del país, la Asamblea Nacional aprobó la Ley Orgánica para la Atención Integral del Cáncer, una normativa que no solo fortalece la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, sino que además otorga protección laboral y respaldo integral a los familiares y cuidadores de los pacientes oncológicos.
El proyecto fue respaldado por amplia mayoría en el Pleno legislativo y establece un marco legal para garantizar atención oportuna, continua y especializada a las personas con cáncer, desde la detección temprana hasta la rehabilitación, integrando al sistema nacional de salud en una respuesta coordinada frente a una de las principales causas de mortalidad en el país.
Entre los principales avances, la ley dispone la creación de políticas públicas enfocadas en la prevención, investigación científica, fortalecimiento de infraestructura hospitalaria y abastecimiento permanente de medicamentos oncológicos, además de la implementación de registros hospitalarios que permitan un mejor seguimiento epidemiológico.
Uno de los aspectos más relevantes es el reconocimiento de derechos laborales para pacientes y sus cuidadores. La normativa contempla estabilidad laboral reforzada, licencias para acompañar tratamientos, facilidades como horarios flexibles o teletrabajo y la prohibición de despidos o discriminación por razones de salud o cuidado familiar. Estas medidas buscan reducir la carga económica y emocional que enfrentan miles de hogares ecuatorianos.
Legisladores señalaron que la iniciativa responde a años de demandas de organizaciones de pacientes y familiares, quienes reclamaban una protección real frente a la pérdida de empleo y la falta de acceso a tratamientos continuos.
Con esta aprobación, el texto legal será remitido al Ejecutivo para su sanción u objeción, paso previo a su entrada en vigencia.
La nueva ley representa un paso trascendental hacia un sistema de salud más humano, inclusivo y solidario, donde enfrentar el cáncer no signifique también perder la estabilidad económica ni el respaldo del Estado.














