Aquiles Álvarez fue aprehendido durante allanamientos simultáneos ejecutados por la Fiscalía y la Policía Nacional dentro del denominado caso “Goleada”. Otras diez personas también fueron detenidas.
Guayaquil. En un amplio operativo desarrollado en la madrugada del martes 9 de febrero, la Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional detuvieron al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, como parte de una investigación penal por presunta delincuencia organizada, lavado de activos y defraudación tributaria.
La intervención incluyó múltiples allanamientos en viviendas y oficinas vinculadas a los investigados. Durante las acciones se ejecutaron órdenes de detención contra once personas, entre ellas el burgomaestre y dos de sus familiares, quienes también estarían siendo indagados dentro del proceso judicial.
Tras su captura, Álvarez fue trasladado a dependencias policiales para los procedimientos legales correspondientes y posteriormente llevado a Quito, donde deberá comparecer ante la autoridad competente para la audiencia de formulación de cargos.
De acuerdo con las primeras indagaciones, la investigación —denominada caso “Goleada”— examina una presunta estructura que habría operado mediante movimientos financieros irregulares y posibles maniobras para evadir obligaciones tributarias. Las autoridades incautaron documentación, dispositivos electrónicos y otros elementos que servirán como parte de las evidencias.
La detención del alcalde, quien se encontraba en funciones, ha generado fuerte repercusión política y social en la ciudad. Mientras algunos sectores exigen transparencia y celeridad en el proceso judicial, otros han expresado respaldo al mandatario local, a la espera de que se esclarezcan los hechos.
El desarrollo del caso continuará en las próximas horas con la definición de medidas cautelares y el avance de las diligencias investigativas.














