Las lluvias registradas en el Austro del Ecuador elevaron de forma significativa el caudal del embalse Mazar, en medio de la suspensión de la venta de energía eléctrica desde Colombia. Hasta las 09:00 de este viernes 23 de enero de 2026, el caudal que ingresó al reservorio superó los 90 metros cúbicos por segundo, según datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador del Sur (CelecSur).
La cifra representa un aumento considerable frente a los registros de días anteriores. El jueves 22 de enero, el caudal alcanzó 61,26 m³/s, mientras que el miércoles 21 se ubicó en un promedio de 37,54 m³/s. El incremento responde a las precipitaciones registradas en las zonas de influencia del embalse durante los últimos días.
Este comportamiento evidencia una recuperación hidrológica luego de varias semanas marcadas por condiciones secas en la cuenca del río Paute. De acuerdo con reportes de la empresa pública Etapa, existe una probabilidad del 74 % de lluvias durante el día y del 52 % en la noche, lo que permitiría mantener la tendencia al alza.
En cuanto al nivel del embalse, la cota se ubicó en 2 144,35 metros sobre el nivel del mar, a 8,65 metros del máximo permitido, que es de 2 153 metros. Mantener el reservorio con niveles adecuados resulta estratégico para el sistema eléctrico nacional, ya que permite regular la generación y garantizar el suministro de energía por hasta tres meses.
El embalse Mazar forma parte del Complejo Hidroeléctrico Paute, junto con las centrales Paute-Molino y Sopladora, que operan en cascada. En conjunto, estas infraestructuras tienen una capacidad instalada de 1 700 megavatios y constituyen uno de los principales pilares de la generación eléctrica del país.
Durante diciembre de 2025 y los primeros días de enero de 2026, la cuenca del río Paute atravesó un periodo crítico de estiaje, cuando el caudal llegó a mínimos de 13,57 m³/s y la cota del embalse descendió a niveles preocupantes. Ante este escenario, las autoridades priorizaron la conservación del agua almacenada, lo que incluyó la reducción de la operación de la central Mazar. Este viernes, por ejemplo, la planta operó únicamente durante una hora, entre las 00:00 y las 09:00.
De manera complementaria, se activaron todas las centrales térmicas disponibles y se incrementó la importación de energía desde Colombia para reducir la presión sobre el embalse. Sin embargo, desde las 18:00 del jueves 22 de enero, Colombia suspendió la venta de electricidad a Ecuador en el marco de una disputa comercial bilateral.
Hasta las 09:00 de este viernes, el reporte en tiempo real del Operador Nacional de Electricidad (Cenace) ya no registra importaciones. La matriz de generación nacional se compone actualmente de un 65,5 % de energía hídrica y un 34,1 % de generación térmica.
En este nuevo escenario, la central Coca Codo Sinclair se posiciona como la principal fuente hidroeléctrica del país, al aportar cerca del 68 % de la generación hídrica nacional. Al tratarse de una central de paso, su producción depende directamente del régimen de lluvias, que en los últimos días ha permitido compensar, en parte, la ausencia de la energía proveniente de Colombia.














