La participación de la selección ecuatoriana en el Mundial 2026 ha generado un notable incremento en la demanda de viajes hacia Norteamérica. Aficionados y agencias de turismo reportan un crecimiento sostenido en la compra de tours, vuelos y paquetes para acompañar a la Tricolor en Estados Unidos, México y Canadá, sedes del torneo.
La expectativa por ver a Ecuador en la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha impulsado la venta anticipada de programas que incluyen boletos aéreos, hospedaje, traslados y entradas a los estadios. Operadores turísticos señalan que el interés se concentra en los tres partidos de la fase de grupos, aunque también existen solicitudes para extender la estadía en caso de que el equipo avance.
Daniel Suárez, director comercial del grupo GTT, indicó que la empresa proyecta comercializar cerca de 1.500 paquetes mundialistas, de los cuales aproximadamente 700 ya han sido reservados desde Quito, Guayaquil y Cuenca, lo que evidencia el alto entusiasmo de los hinchas.
Los paquetes ofertados se adaptan a distintos perfiles de viajeros e incluyen vuelos internacionales y domésticos, alojamiento, traslados y entradas oficiales. Los precios fluctúan entre 10.500 y 20.000 dólares por 13 noches y 14 días, dependiendo de la categoría de hospedaje y los partidos seleccionados.
Entre los encuentros más solicitados figura el partido ante Alemania en Nueva Jersey, considerado uno de los de mayor demanda internacional por la relevancia del rival.
El auge también impacta al sector aéreo. Aerolíneas como Avianca han anunciado ampliaciones de rutas y frecuencias desde Quito y Guayaquil hacia ciudades sede como Miami y Nueva York para 2026. Asimismo, United Airlines y LATAM Airlines han reforzado sus conexiones hacia Estados Unidos para atender el incremento de pasajeros.
El segmento corporativo también participa en esta tendencia, con empresas que adquieren paquetes como incentivos para colaboradores y clientes.
Este fenómeno refleja la fuerte expectativa que genera la selección ecuatoriana y cómo un evento deportivo de alcance mundial puede dinamizar sectores clave como el turismo, la aviación y los servicios, incluso con más de un año de anticipación al torneo.














