El presidente Daniel Noboa anunció este 21 de enero de 2026 la aplicación de una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entrará en vigencia a partir del 1 de febrero, en medio de tensiones por la cooperación en seguridad fronteriza y el combate al narcotráfico.
El anuncio fue realizado a través de la cuenta oficial del mandatario en la red social X, donde cuestionó la falta de acciones conjuntas por parte del Gobierno colombiano. Noboa señaló que Ecuador ha realizado esfuerzos de cooperación pese a mantener un déficit comercial superior a los USD 1.000 millones anuales, mientras que, según afirmó, las Fuerzas Armadas ecuatorianas continúan enfrentando a grupos criminales vinculados al narcotráfico en la frontera norte.
“Ante la falta de reciprocidad y acciones firmes, el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia”, indicó el presidente, quien actualmente participa en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. Añadió que la medida se mantendrá hasta que exista un “compromiso real” para enfrentar de manera conjunta el narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza.
Colombia defiende cooperación bilateral
Tras el anuncio, el Ministerio de Defensa de Colombia aseguró que sí existe cooperación con Ecuador en materia de seguridad. La entidad destacó recientes operativos conjuntos entre la Armada colombiana y el Ejército ecuatoriano, que permitieron la incautación de 2,24 toneladas de marihuana en la frontera común.
Según el Gobierno colombiano, el decomiso se logró gracias al intercambio de información y la coordinación en territorio, evitando la distribución de más de 371.000 dosis y una afectación económica superior a USD 13 millones a estructuras dedicadas al narcotráfico.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Arnulfo Sánchez, señaló que ambos países mantienen una cooperación histórica contra el narcotráfico y recordó que en 2025 se realizaron dos Comisiones Binacionales Fronterizas, una en Quito y otra en Bogotá, además de reuniones permanentes de mandos regionales.
Energía y comercio, nuevos puntos de fricción
La decisión ecuatoriana también fue cuestionada por el ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, quien calificó la medida como una agresión económica que vulnera los principios de integración regional.
Palma destacó que Colombia ha mantenido la exportación de energía eléctrica a Ecuador, incluso durante periodos de severa sequía, llegando a proveer hasta 450 megavatios, equivalentes a cerca del 90 % de la capacidad de exportación disponible. Asimismo, indicó que Colombia suministra actualmente entre el 8 % y el 10 % de la energía que consume Ecuador, en el marco de los acuerdos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
El funcionario anunció que ordenó desmontar una resolución reciente que habilitaba a iniciativas privadas a participar en ventas de energía entre ambos países, medida que buscaba ampliar la cooperación energética binacional.
Intercambio comercial en cifras
De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador (BCE), la ALADI y el DANE, Ecuador importa anualmente entre USD 1.500 y USD 1.700 millones en productos colombianos, mientras que exporta más de USD 800 millones, lo que mantiene un déficit comercial.
Entre los principales productos importados desde Colombia se encuentran combustibles y derivados del petróleo, alimentos procesados, medicamentos, productos químicos, fertilizantes, plásticos, papel, autopartes, motocicletas y maquinaria ligera, insumos clave para la industria y el consumo interno ecuatoriano.
Empresarios advierten impactos económicos
El anuncio generó preocupación en el sector empresarial. Freddy Cevallos, presidente de la Cámara de Comercio de Industrias Ecuatoriana Colombiana (Camecol), advirtió que la aplicación del arancel implicará un incremento inmediato del 30 % en el costo de las importaciones desde Colombia, con efectos directos en precios y producción.
Cevallos señaló que Ecuador importa cerca de USD 1.993 millones desde Colombia, principalmente materias primas e insumos para la producción nacional, por lo que el impacto se trasladaría a sectores como el farmacéutico, alimentos, vehículos, papel y productos de aseo. Además, alertó sobre la posibilidad de medidas de reciprocidad por parte del país vecino.
La Camecol expresó su preocupación por los posibles impactos económicos, productivos y sociales de la medida y exhortó a ambos gobiernos a abrir canales de diálogo de alto nivel para evitar afectaciones mayores al comercio bilateral. El gremio binacional puso a disposición su capacidad técnica y de articulación para contribuir a una salida negociada que preserve la estabilidad de la relación entre Ecuador y Colombia.














