La Asociación Andina de Transportistas Internacionales por Carretera (Andinatic Andina) exhortó a las autoridades de Ecuador y Colombia a alcanzar acuerdos que permitan resolver las actuales diferencias comerciales y evitar impactos directos sobre el transporte internacional y el intercambio económico en la región.
El gremio, que agrupa a representantes del transporte pesado de Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia, expresó su preocupación por el escenario de tensiones comerciales y las condiciones de inseguridad que atraviesan los países andinos, factores que —advirtió— afectan de manera directa al transporte internacional por carretera y al normal desarrollo de las actividades económicas.
El pronunciamiento se produce en medio de la escalada de medidas adoptadas por ambos países. El presidente Daniel Noboa anunció el miércoles 21 de enero de 2026 la aplicación de una tasa de seguridad del 30% a productos colombianos, argumentando que el país vecino no cumple con controles suficientes frente al narcotráfico, situación que impacta a Ecuador. En respuesta, Colombia suspendió el jueves 22 de enero la venta de energía a Ecuador e impuso un gravamen del 30% a más de 50 productos ecuatorianos.
Andinatic Andina advirtió que este tipo de medidas podría generar efectos inmediatos en la movilidad de mercancías y en las cadenas logísticas que conectan a los países de la región. Según la organización, el transporte internacional por carretera constituye un eslabón estratégico para la integración regional, al facilitar la conexión entre mercados y el intercambio de bienes.
El gremio reconoció la complejidad del contexto y la necesidad de que los Estados adopten acciones firmes frente a los problemas de seguridad. No obstante, pidió que las decisiones se adopten dentro del marco del respeto a las normas internacionales y del diálogo permanente, con el fin de evitar mayores afectaciones al comercio y a la integración andina.
La asociación señaló que las operaciones del transporte pesado dependen de una adecuada articulación comercial entre los Estados, lo que permite garantizar la fluidez del comercio y evitar interrupciones en los corredores logísticos que unen a Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia. Cualquier deterioro en las relaciones comerciales, añadió, tendría consecuencias directas sobre el normal desarrollo de las actividades del sector.
Finalmente, Andinatic Andina reiteró su disposición a contribuir de manera técnica y propositiva a la búsqueda de soluciones conjuntas. El gremio sostuvo que el diálogo es la vía más efectiva para superar las tensiones actuales y avanzar hacia acuerdos sostenibles que preserven el comercio, la seguridad y el desarrollo económico de la región andina.














