Manabí, Ecuador.– Un operativo conjunto del Bloque de Seguridad, integrado por la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y el ECU 911, permitió el retiro de un aproximado de 60 cámaras de videovigilancia ilegales utilizadas por grupos delictivos para controlar territorio y anticipar acciones de las fuerzas del orden en varios cantones de la provincia de Manabí, principalmente en Manta y Portoviejo.
Según información oficial, los dispositivos eran instalados sin autorización en postes de alumbrado público, fachadas de viviendas, locales comerciales y estructuras elevadas, desde donde las organizaciones criminales monitoreaban en tiempo real el movimiento policial y el ingreso de personas ajenas a los sectores bajo su influencia.
En Manta, considerada una de las ciudades más afectadas por la violencia criminal, se retiró el mayor número de cámaras clandestinas, especialmente en barrios de alta conflictividad. En Portoviejo, los operativos permitieron desmantelar sistemas de vigilancia improvisados que servían como mecanismo de alerta temprana para las bandas delictivas.
Las autoridades indicaron que estos equipos estaban conectados a redes informales y aplicaciones móviles, lo que evidencia el uso de tecnología por parte de estructuras criminales vinculadas a delitos como narcotráfico, extorsión, sicariato y microtráfico.
El Bloque de Seguridad informó que este tipo de intervenciones continuará en otros cantones de Manabí, como Montecristi, Jaramijó, Chone, El Carmen y Bahía de Caráquez, y se extenderá a otras provincias del país, entre ellas Guayas, Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas, como parte de la estrategia para recuperar el control territorial y fortalecer la seguridad ciudadana.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población para denunciar la instalación sospechosa de cámaras en espacios públicos o privados, recordando que estos sistemas, cuando no están debidamente autorizados, representan un riesgo para la seguridad y para las operaciones de control.














