La modalidad de atención médica con turnos de apenas 10 minutos en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha generado preocupación y críticas tanto entre profesionales de la salud como entre afiliados y jubilados que acuden diariamente a las unidades médicas de la institución.
Según testimonios de usuarios, el tiempo asignado resulta insuficiente para exponer con detalle sus dolencias, recibir una valoración integral y aclarar dudas sobre diagnósticos o tratamientos. “Apenas uno se sienta cuando ya se terminó la consulta”, comentó una afiliada que acudió a control en una unidad médica de la entidad.
Por su parte, médicos que prefieren mantener su identidad en reserva señalan que la limitación de tiempo responde a la alta demanda de pacientes y a la necesidad de cumplir metas de atención diaria. Sin embargo, advierten que esta dinámica puede afectar la calidad del servicio. “En 10 minutos es complejo revisar antecedentes, examinar al paciente, registrar la información en el sistema y prescribir un tratamiento adecuado”, explicó uno de los galenos consultados.
Especialistas coinciden en que una consulta médica general suele requerir entre 15 y 20 minutos para garantizar una evaluación completa, especialmente en casos de pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores o personas con múltiples patologías.
Desde el IESS se ha señalado en ocasiones anteriores que la optimización del tiempo busca reducir la lista de espera y ampliar la cobertura de atención. No obstante, los usuarios insisten en que la rapidez no debe comprometer la calidad ni el trato humanizado.
Organizaciones de jubilados y representantes de afiliados han solicitado a las autoridades revisar el modelo de agendamiento y considerar ajustes que permitan consultas más extensas en casos que lo ameriten. Además, plantean fortalecer la contratación de personal médico y mejorar la infraestructura para responder a la creciente demanda.
El debate sobre la duración de las citas médicas reabre la discusión sobre la capacidad operativa del sistema de seguridad social en el país y la necesidad de equilibrar eficiencia con atención oportuna y de calidad para los millones de asegurados que dependen del servicio.














