Lago Agrio, Sucumbíos.
La construcción del puente sobre el río Taruca, en la comunidad Jehová es mi Pastor, parroquia Jambelí, avanza a paso firme y ha ingresado a una fase determinante con la fundición del hormigón del piso, un proceso técnico fundamental que garantizará mayor resistencia, durabilidad y seguridad para el tránsito vehicular y peatonal.
La obra, impulsada por la Prefectura de Sucumbíos, contempla una estructura de 30 metros de longitud y representa una solución histórica para cientos de familias del sector rural que, durante años, enfrentaron serias dificultades para cruzar el afluente.
Los trabajos actuales consisten en el vaciado del hormigón, etapa clave que permitirá consolidar la plataforma del puente y asegurar condiciones óptimas de movilidad permanente, especialmente en temporadas de lluvias cuando el incremento del caudal volvía peligroso e incluso imposible el paso.
El proyecto se ejecuta mediante un modelo de gestión articulada que optimiza recursos públicos y privados. Parte de la estructura metálica se construye con tubería donada por empresas petroleras que operan en la provincia, lo que ha permitido reducir costos y transformar aportes institucionales en infraestructura concreta para la comunidad.
Durante la época invernal, los habitantes debían recorrer una extensa ruta alterna por las parroquias 10 de Agosto, Lago Agrio y Santa Cecilia para llegar a Jambelí, aumentando los tiempos de traslado en más de tres horas. Esta situación afectaba la comercialización de productos agrícolas, el acceso a centros educativos y la atención médica.
Con la nueva infraestructura, se prevé mejorar la conectividad permanente, reducir tiempos y costos de transporte, y dinamizar la economía local, fortaleciendo la cadena productiva agrícola y elevando la calidad de vida de la población.
El avance del puente del río Taruca ratifica el compromiso institucional con el desarrollo rural y la integración territorial de las comunidades amazónicas.














