La actividad comercial de esta parroquia gira en torno al comercio fronterizo, la agricultura y el turismo, teniendo como gran aliado al majestuoso río San Miguel, límite con Colombia. El clima húmedo tropical en la zona, con temporadas marcadas por la presencia de lluvia, hace que el río aumente su caudal en gran cantidad.
El año 2015 se produjo la primera gran inundación en la cabecera parroquial de General Farfán por el desbordamiento del río San Miguel, haciendo que el agua ingrese a las viviendas en un 80%. Posteriormente, han sido frecuentes los eventos de inundación que los habitantes han tenido que soportar.
En noviembre del 2021 se presentó la destrucción aproximada de 20 metros del malecón de la parroquia, producto de la erosión que produce el río San Miguel, formando un socavón profundo de aproximadamente de 10 m² al pie de las viviendas ubicadas a la orilla del río, poniendo en serio peligro a las familias ubicadas en el sector.
No existe apoyo de las autoridades del Ejecutivo
Ramón Cobeña, Presiente de la Junta Parroquial de General Farfán en diálogo para este medio manifestó que se ha realizado las gestiones con las autoridades competentes como Municipio, Secretaría de Riesgos, Gobernación, sin respuesta favorable hasta el momento. En el mes de enero estuvo presente en el sitio una comisión de la Secretaría de Riesgos, con equipo técnico para efectuar una primera inspección de los daños, elaborar un informe sobre los mismos, incluido el presupuesto y presentarlo a la Alcaldía del Cantón para el financiamiento respectivo.
En otro punto el presidente menciona que se ha socializado con los dueños de los pedios circundantes al malecón, en especial los de la parte afectada para una posible evacuación; sin embargo, no hay por el momento un entendimiento entre las partes.
Elizabeth Pantoja, vicepresidenta del comité de la parroquia, menciona que se ha conformado una comisión de gestión por el tema del malecón, la misma que se encuentra trabajando y gestionado con diferentes autoridades, más, sin embargo, aún no hay respuestas, lo que preocupa a los habitantes de la parroquia, considerando la época lluviosa que se avecina.
Cuatro meses destruido el malecón y no reconstruyen.
Omaira Ovalle, ciudadana venezolana que vive con su familia conformada por diez integrantes junto al malecón, manifiesta su preocupación por el socavón que se formó en el malecón hace cuatro meses, pues su vivienda está junto a la vivienda, siendo permanente la zozobra; además menciona que por el temor al peligro las personas ya no visitan el lugar como lo hacían antes. Pide urgente la intervención de las autoridades para reparar los daños y se evite una tragedia mayor.
Arley Manquillo, morador del sector, menciona su preocupación por el tema del socavón, por el peligro que representa la erosión del río y la destrucción de una parte del malecón, también menciona. “Cuando el río crece se forma conejeras (creciente del río con palizada) aumentando el caudal y presionando la corriente a la orilla del río donde está el malecón construido”.














