Quito.
El Gobierno Nacional anunció la implementación de la denominada “tercera placa vehicular”, un nuevo sistema de identificación electrónica obligatoria para todos los automotores del país que busca fortalecer la seguridad ciudadana, combatir el robo de vehículos y modernizar el control del parque automotor mediante tecnología digital.
La medida fue presentada por el presidente Daniel Noboa, quien explicó que el dispositivo consistirá en un TAG o chip electrónico que se colocará en el parabrisas de cada vehículo y contendrá información única como datos del propietario, número de chasis, motor e historial de matrícula.
A diferencia de las placas metálicas tradicionales, este sistema funcionará como una identidad digital infalsificable. El dispositivo estará conectado a bases de datos nacionales y a plataformas de monitoreo en tiempo real, lo que permitirá a las autoridades identificar vehículos con reportes de robo, alteraciones o vinculaciones con actividades delictivas.
El nuevo mecanismo se integrará al sistema de emergencias ECU 911, facilitando el rastreo inmediato de automotores sospechosos a través de lectores instalados en carreteras, peajes y puntos estratégicos del territorio nacional. Con ello se busca reducir el uso de vehículos en delitos como asaltos, secuestros y contrabando.
Desde el Ejecutivo se destacó que el chip contará con medidas de seguridad que impedirán su manipulación o reutilización, ya que quedará inutilizado si se intenta retirarlo, garantizando así la autenticidad de la información registrada.
Además del componente de seguridad, el sistema permitirá mejorar procesos administrativos como matriculación, revisión técnica y control de tránsito, reduciendo la informalidad y fortaleciendo la trazabilidad vehicular.
Aunque aún no se ha anunciado una fecha definitiva de inicio, las autoridades adelantaron que la implementación será progresiva y se realizará mediante procesos de contratación pública y coordinación con gobiernos locales y entidades de tránsito.
Con esta iniciativa, el país apuesta por la tecnología como herramienta clave para reforzar la seguridad vial y ciudadana, marcando un paso hacia la modernización integral del sistema de identificación vehicular.














