Tumbler Ridge, Canadá | 11 de febrero de 2026. La Policía Montada de Canadá (RCMP) identificó este miércoles a Jesse Vanrootselaar, de 18 años, como la presunta autora del tiroteo ocurrido en una escuela secundaria de Tumbler Ridge, en la provincia de Columbia Británica, que dejó nueve personas fallecidas y 27 heridas.
Las autoridades confirmaron que la atacante murió en el lugar con aparentes heridas autoinfligidas. Inicialmente se informó de diez víctimas mortales, pero el número fue ajustado a nueve tras la verificación oficial de los datos.
Víctimas del ataque
Entre los fallecidos se encuentran:
- Cinco estudiantes de la escuela secundaria, tres niñas de 12 años y dos niños de 12 y 13 años.
- Una docente de 39 años.
- La madre y el hermanastro de 11 años de la presunta atacante, cuyos cuerpos fueron hallados en una vivienda de la localidad.
Tumbler Ridge es una comunidad remota del oeste de Canadá con aproximadamente 2.400 habitantes.
En cuanto a los heridos, la Policía informó que 27 personas resultaron lesionadas, dos de ellas en estado crítico. Las autoridades precisaron que no todas las heridas fueron causadas directamente por disparos.
Cronología de los hechos
De acuerdo con el subdirector de la Policía Montada en Columbia Británica, Dwayne McDonald, las primeras alertas se recibieron a las 13:20 del martes 10 de febrero del 2026. Dos minutos después, agentes llegaron al establecimiento educativo y fueron recibidos con disparos al aproximarse al edificio.
Los oficiales ingresaron de inmediato al plantel y localizaron a la atacante sin vida. En la escena se recuperaron un rifle y un arma corta modificada.
Antecedentes
La Policía señaló que en ocasiones anteriores había acudido al domicilio de la joven por situaciones relacionadas con su salud mental y que previamente se habían incautado armas de fuego en intervenciones anteriores.
Las investigaciones continúan para determinar el móvil del ataque y esclarecer las circunstancias previas al suceso.
Reacción nacional
El hecho ha generado conmoción en Canadá. En Ottawa, el Parlamento suspendió sus sesiones y guardó un minuto de silencio en honor a las víctimas.
El primer ministro Mark Carney canceló su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich y calificó el tiroteo como una tragedia nacional. Además, recordó que se trata de la segunda peor masacre escolar en Canadá desde el ataque de Montreal en 1989, que marcó un punto de inflexión en la legislación sobre armas en el país.














