La drástica caída del precio del huevo en Ecuador encendió las alarmas entre los productores avícolas. En las últimas semanas, el valor del producto ha registrado una disminución significativa en los mercados mayoristas y minoristas, motivada principalmente por una sobreoferta que supera la demanda nacional.
De acuerdo con representantes del sector, el incremento acelerado de granjas pequeñas y medianas, sumado a una recuperación en la producción tras meses de inestabilidad, generó un excedente que ahora impacta directamente en los ingresos de los avicultores.
En algunos mercados de la Sierra y la Costa, el precio por cubeta ha caído hasta niveles que no se veían desde hace años, afectando especialmente a los pequeños productores, quienes aseguran que el valor actual no cubre los costos de alimentación y mantenimiento de las aves.
Productores en riesgo
Asociaciones avícolas advierten que, si la situación persiste, muchos productores podrían reducir su volumen de producción o incluso cerrar operaciones. El costo del alimento balanceado es uno de los factores que más afecta al sector, y con los precios actuales del huevo resulta insostenible mantener el ritmo de producción.
Algunos han optado por disminuir la cantidad de aves ponedoras o retrasar la entrada de nuevas parvadas, como una medida temporal para ajustar la oferta.
Impacto en el consumidor
Aunque la caída del precio afecta a los productores, los consumidores han encontrado un alivio temporal en su economía, pues el huevo es uno de los alimentos de mayor demanda en los hogares ecuatorianos. Sin embargo, expertos advierten que la situación podría revertirse si se da una reducción abrupta de la producción, lo que generaría nuevas alzas en el mediano plazo.
¿Se estabilizará el mercado?
El mercado avícola depende de diversos factores: volumen de producción, clima, costos del maíz y soya, transporte y consumo interno. Si la oferta continúa superando la demanda, el precio podría mantenerse bajo durante las próximas semanas. No obstante, gremios del sector piden una coordinación con las autoridades para evitar un colapso productivo.
Por ahora, la recomendación para los consumidores es aprovechar los precios bajos, mientras el sector avícola espera medidas que permitan estabilizar el mercado sin poner en riesgo la sostenibilidad de miles de familias que dependen de esta actividad.














