La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad Intercultural de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawtay Wasi anunciaron una alianza estratégica orientada a fortalecer los sistemas agroalimentarios y la salud territorial en comunidades indígenas y campesinas de Ecuador.
El acuerdo fue presentado el 10 de marzo de 2026 en Quito y busca promover procesos de investigación, innovación y cooperación que integren los saberes ancestrales de los pueblos y nacionalidades con iniciativas de desarrollo sostenible.
La colaboración se enfocará en tres objetivos principales: impulsar investigaciones sobre sistemas agroalimentarios indígenas, generar sinergias en programas de seguridad alimentaria y salud comunitaria, y fortalecer el diálogo de saberes y la agenda de investigación de los pueblos y nacionalidades del país.
Líneas de trabajo prioritarias
Entre las principales acciones previstas en esta alianza se destacan:
- Atlas de Paisajes Bioculturales: elaboración de una caracterización integral de los territorios vinculados a los sistemas agroalimentarios indígenas, con el fin de construir un atlas basado en conocimientos ancestrales.
- Reconocimiento de sitios SIPAM: identificación de territorios con potencial para ser declarados como Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial, entre ellos ecosistemas de manglar y unidades productivas familiares de la Amazonía.
- Guías Alimentarias Interculturales: apoyo técnico para revisar y adaptar las guías alimentarias promovidas por la FAO, incorporando la diversidad cultural y territorial de los pueblos del Ecuador.
Valor de los saberes ancestrales
El rector de la universidad, Armando Muyolema, destacó que en los pueblos y nacionalidades existe una profunda relación entre conocimientos, prácticas, lenguas y territorios, lo que constituye un patrimonio cultural que debe ser rescatado y fortalecido.
Por su parte, la representante de la FAO en Ecuador, Gherda Barreto, señaló que los pueblos indígenas poseen conocimientos clave para transformar los sistemas alimentarios y enfrentar los desafíos del cambio climático.
La funcionaria explicó que la alianza también busca fortalecer la educación biocultural y generar oportunidades para las nuevas generaciones, de modo que las juventudes puedan aportar a procesos productivos en sus comunidades sin verse obligadas a migrar.
Con esta cooperación, ambas instituciones buscan promover modelos de producción sostenible basados en los saberes ancestrales, contribuyendo al fortalecimiento de la seguridad alimentaria, la conservación de los territorios y el desarrollo de las comunidades indígenas del Ecuador.














