Recuerda que hace 11 años su hermano le enseñó a tejer en el telar. En ese entonces tenía 23 años de edad y le fascinó hacer este tipo de artículos.
Diana Armijos tiene 34 años de edad, madre de cuatro hijos y es propietaria de «Bisutería Anaid», oferta productos que nacen con la habilidad de sus manos: aretes, collares, manillas, brazaletes, los tamaños son de acuerdo al pedido del cliente.
Durante mucho tiempo era una actividad fuera de su empleo, pero a raíz de que se quedó sin trabajo a inicios de la pandemia y sumado al divorcio de su pareja, decidió apostar completamente por las manualidades como ingreso principal a su economía.
“A ratos era algo difícil, cuando empecé no era suficiente porque hay que hacerse conocer y garantizar a los clientes de que esté bien hecho el producto”, manifestó.
Actualmente, ya tiene clientes que le hacen pedidos. Además, para promocionar sus manualidades 2 o 3 veces a la semana se ubica en el lobby del Centro de Atención Ciudadana de Lago Agrio y también participa en las ferias que organizan algunas instituciones.
Labora en su domicilio y está pendiente de su familia
Señaló que laborar manualidades en su domicilio, le trae varias ventajas, una de ellas que puede disponer más tiempo para dedicarles a su familia y estar pendiente del progreso de las clases.
Diana Armijos, cuenta con una gran habilidad que en corto tiempo elaboró dos manillas. “Me toma de 5 a 6 minutos las manillas sencillas, esa habilidad se gana con la experiencia, recuerdo que algunos artículos fui buscando en internet como hacerlos, pero también hago modelos llamativos y propios. Son para toda edad”, agregó. Los artículos que elabora tienen costos que van desde uno a 35 dólares.
“Siempre tenemos ideas, sueños que dejamos por miedo, así mismo siempre hay que luchar. Tenía problemas de salud, las manualidades son para sanarte, uno se distrae, se olvida de las rutinas”, concluyó Armijos.














