El Nacional, uno de los clubes más emblemáticos del país, enfrenta un momento decisivo tras confirmarse su descenso para la temporada 2026, una situación que ha generado preocupación entre socios, directiva e hinchas. Aunque la resolución fue emitida al cierre del campeonato 2025, el proceso aún no se encuentra totalmente cerrado debido a recursos que el club analiza presentar ante los organismos correspondientes.
Un golpe deportivo y administrativo
El descenso representa un duro revés para la institución militar. La temporada 2025 estuvo marcada por irregularidad en resultados, cambios de cuerpo técnico y dificultades para sostener un plantel competitivo. La falta de estabilidad afectó su rendimiento y lo dejó en los últimos puestos de la tabla acumulada.
La dirigencia reconoció que el club atraviesa problemas financieros y estructurales que influyeron en su desempeño, pero aseguró que se realizarán ajustes para reconstruir el proyecto deportivo.
Impacto para la hinchada y para la Serie A
La caída de El Nacional a la Serie B implica que uno de los equipos históricos, con 13 títulos nacionales, quedará fuera de la élite del fútbol ecuatoriano en 2026. Este escenario no solo afecta a la institución, sino también al atractivo competitivo del torneo, donde el club solía tener un rol protagónico.
Para los aficionados, el descenso ha sido recibido con frustración, aunque grupos de socios y barras organizadas han expresado su intención de respaldar al equipo en el proceso de recuperación.
El camino hacia el 2026
A pesar del golpe deportivo, El Nacional debe comenzar la planificación inmediata para la temporada 2026. Esto incluye definir entrenador, reestructurar su plantilla, estabilizar su economía y establecer objetivos claros para buscar el retorno a la Serie A.
La institución también evalúa posibles movimientos legales o reglamentarios, dependiendo de la normativa vigente, para agotar todas las instancias que permitan aclarar el proceso que marcó su descenso.














